6 consejos para el éxito de los proyectos con start-ups

Qué hay que tener en cuenta en los proyectos conjuntos con las start-ups

No sólo las corporaciones, sino también las pequeñas y medianas empresas sienten la presión de adaptarse a los nuevos tiempos y digitalizar los procesos. Cualquiera que analice el tema de la innovación digital verá rápidamente que los conocimientos necesarios sobre la IA no suelen estar en su propia empresa, sino en la vibrante escena de las start-ups. Pero, ¿cuáles son las razones para cooperar con las start-ups y cómo pueden tener éxito, a pesar de la mentalidad a menudo diferente?

Las medianas empresas y las corporaciones (en adelante, las corporaciones) han desarrollado procesos y modelos de negocio rentables a lo largo de los años y han reunido el correspondiente know-how en sus corporaciones. Con el avance de la digitalización y el crecimiento exponencial de los volúmenes de datos, muchos procesos analógicos y digitales están llegando a sus límites porque ya no pueden hacer frente a la avalancha de información. Para no perder el contacto con nuestro mundo dinámico y mantener las ventajas competitivas, muchas empresas ya se han dado cuenta de que necesitan digitalizar los procesos. Los conocimientos técnicos necesarios suelen consistir en el aprendizaje profundo y automático (Machine Learning), el procesamiento del lenguaje natural o la visión por ordenador. Las empresas suelen saber dónde les aprieta el zapato, pero no tienen el capital humano necesario para desarrollar soluciones por sí mismas. Suelen tener tres opciones:

  1. Hacer que los proveedores de servicios informáticos compren/desarrollen software
  2. Crear un capital humano y desarrollar soluciones por sí mismo
  3. Utilizar el know-how y la dinámica de las start-ups

Cada una de estas soluciones tiene ventajas e inconvenientes. Tanto los proveedores de servicios de TI como el desarrollo interno se ven a menudo obstaculizados por los largos procesos burocráticos, pero también por el alto nivel de incertidumbre y la falta de conocimientos técnicos asociados a estos proyectos. Por lo tanto, las empresas y los proveedores de servicios de TI sólo pueden realizar soluciones con costes aceptables y con la dinámica correspondiente en los casos más raros. Esta capacidad y la voluntad de asumir grandes riesgos están reservadas a las start-ups como unidades pequeñas y ágiles. Las start-ups no son entonces sólo proveedores de soluciones, sino serios impulsores de la innovación con el potencial de cambiar industrias enteras.

¿Cómo puedo encontrar la start-up adecuada?

Hay varias formas de ponerse en contacto con las start-ups. En los últimos años, el gobierno federal, las grandes empresas u otras instituciones han financiado o creado diversos centros e iniciativas de creación de empresas en toda Europa. En consecuencia, muchas start-ups de las más diversas direcciones se reúnen aquí. A menudo, los centros también están muy bien conectados entre sí y ofrecen oportunidades como retos corporativos o lanzamientos inversos, en los que las empresas presentan sus problemas a las start-ups. Las start-ups aprovechan este escenario para presentarse al reto con su solución y establecer así un contacto rápido y no burocrático con la empresa. Además, algunos institutos desarrollan los denominados paisajes de las start-ups, en los que éstas se enumeran según casos de uso específicos. Estos ofrecen una buena visión general de las start-ups con los correspondientes conocimientos técnicos. Las historias de éxito son otra forma de atraer la atención, ya que tanto las start-ups como las empresas desean utilizar los éxitos conjuntos de forma eficaz para las relaciones públicas.

¿Cómo se convierte el proyecto conjunto en un éxito?

1. Hacer que la gente sea consciente de la motivación

En primer lugar, ambas partes deben ser conscientes de la motivación de la contraparte. Las empresas buscan la proximidad con las start-ups para participar en los desarrollos tecnológicos relevantes y obtener o mantener ventajas competitivas. Las start-ups, por su parte, quieren desarrollar sus soluciones lo más cerca posible del usuario y con la mayor eficacia posible. Además, ambas partes adquieren valiosos conocimientos técnicos y experiencia de los que se benefician durante la posterior digitalización.

2. Entender la mentalidad del socio

Para que un proyecto tenga éxito, ambas partes deben entender la mentalidad y la forma de trabajar de la otra parte. Las empresas de nueva creación no suelen tener procesos fijos y están dispuestas a trabajar en condiciones de gran incertidumbre y con altos riesgos. Las empresas, por el contrario, confían en los riesgos predecibles y tienen varios procesos por los que hay que pasar para iniciar un proyecto. Si ambas partes son conscientes de los puntos fuertes y débiles de la otra y desarrollan una cierta comprensión mutua, se garantiza que el proyecto conjunto se desarrolle de forma más armoniosa.

3. Definir los objetivos con flexibilidad

Además, ambas partes deben esforzarse por definir los objetivos con flexibilidad, ya que el resultado de esta cooperación a menudo no puede cuantificarse de antemano. El éxito de un proyecto puede definirse en función de varias variables: Las mejoras de los procesos basadas en los indicadores clave de rendimiento, el desarrollo de los conocimientos tecnológicos de las empresas, la comprensión de los potenciales y los límites de la tecnología, el desarrollo de nuevos flujos de trabajo y la mejora de la imagen externa a través de la cooperación con las empresas emergentes son algunos de los factores que pueden utilizarse para medir el éxito de los proyectos. Además, muchas ideas para el desarrollo posterior sólo surgen durante el proyecto, lo que ni siquiera puede preverse durante la fase de planificación.

4.  Sea consciente de su propio papel

Las empresas deben ser conscientes de que se convierten en uno de los primeros clientes y, a menudo, en patrocinadores de pago de las start-ups, especialmente en las primeras fases, y que, por tanto, tienen un gran valor para la start-up. Además, el desarrollo de la start-up puede simplificarse enormemente gracias a sus valiosos conocimientos y al apoyo en el lugar adecuado. Por otra parte, la start-up tiene la oportunidad de colaborar con la empresa y desarrollar su producto en el mercado. Además, muchas start-ups buscan más financiación y los inversores las juzgan en gran medida por el éxito de los proyectos que han llevado a cabo. Por tanto, la start-up no querrá ni podrá permitirse perder a un socio valioso y, por tanto, pondrá todos sus recursos en el éxito del proyecto.

5. Minimizar los riesgos

Todo proyecto -ya sea de cooperación entre start-ups o no- conlleva riesgos que pueden reducirse en gran medida con las medidas adecuadas. Una de ellas es el enfoque Lean Start-up. Esto significa que las start-ups trabajan según un ciclo de tres pasos: Construir-Medir-Aprender. Los prototipos se desarrollan lo más rápidamente posible y se ponen a disposición de la empresa. A continuación, se habla con los usuarios y se recogen sus opiniones. A partir de ahí, se sacan las conclusiones oportunas y se incorporan a la siguiente versión del prototipo. Esto ocurre en múltiples y rápidas iteraciones y permite a las empresas de nueva creación encontrar soluciones rápidas de forma eficaz. El proceso sirve para minimizar los riesgos y poder desarrollar un producto cercano al cliente. Por lo tanto, las empresas deben ser conscientes de que la colaboración de las start-ups es un proceso de colaboración y requiere una retroalimentación regular, lo que minimiza los riesgos y aumenta en gran medida las posibilidades de éxito de un proyecto.

6. Confianza

Por último, como en cualquier relación comercial, la confianza debe ser la adecuada. Tanto la start-up como la empresa deben poder contar con el apoyo y la experiencia de la otra.

LAS COOPERACIONES CON LAS START-UPS….

ofrecen un potencial extremo para ambas partes que no debería desaprovecharse.

Las empresas no deben tener miedo de tirar por la borda las viejas formas de pensar y los procesos y ser valientes para sacudirlos. Deben confiar en los conocimientos y los nuevos métodos de las start-ups y probar en un proyecto más o menos grande con una start-up. Las cosas no cambiarán de la noche a la mañana, pero hay que asegurarse de no perder el tren pasado mañana.

Bastian Maiworm ist der Gründer des Enterprise-Search-Tech-Startups ambeRoad. Als Jungunternehmer spricht er über die neuesten Entwicklungen im Bereich Startup und Enterprise Search. Bei ambeRoad war er maßgeblich an der Entwicklung der Vertriebsstrategie beteiligt und kennt aufgrund seiner Erfahrung die Probleme, die sich bei Kooperationen zwischen Konzernen und Startups ergeben, sehr genau. Dies nutzt er, um die Digitalisierung und Zusammenarbeit zwischen Startups und Konzernen weiter voranzutreiben und zu optimieren.

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